La universalidad del Quijote: Una oportunidad inmejorable para promocionar la Expo de Zaragoza 2008 (III).
La segunda parte del Quijote trata sobre la tercera salida del ingenioso hidalgo cuyo leif motiv es el un viaje a Zaragoza para poder participar en las justas que debían de tener lugar en esta ciudad[1]. Debido a las graciosas peripecias que acontecen a nuestro querido Quijote este jamás llega a entrar en la capital aragonesa muy a su pesar. Al acudir a Barcelona a responder una afrenta, es retado en singular duelo por el Caballero de la Blanca Luna, a la sazón un paisano suyo disfrazado, el cual tras derrotarle le hace jurar que renunciará al ejercicio de las armas durante un año, lo cual le impide participar en el torneo zaragozano. Tenemos por un lado un icono de la cultura universal y por el otro lado una ciudad que va a celebrar un importante evento y necesita promocionarse. Y se da la casualidad de que una buena parte del desarrollo de ese icono de la cultura universal se basa en el viaje de Don Quijote a esa ciudad que hoy en día busca con tanto ahínco la manera de promocionarse. Debe ser por deformación profesional seguramente, pero en cuanto caí en la cuenta de este hecho lo primero que se me ocurrió fue idear un slogan publicitario: Zaragoza, la ciudad a la que nunca pudo llegar Don Quijote. Este es uno de los muchos títulos históricos que Zaragoza posee y que podrían y deberían ser explotados, fue la ciudad que Carlomagno no pudo conquistar, no en vano en su retirada sufrió la derrota de Roncesvalles y una de las ciudades que más ferozmente plantó cara a Napoleón. Estos han sido los principales meritos de la ciudad para ganarse un sitio en la historia universal, ahora bien es menestar sopesar si alguno de ellos podría ser utilizado como gancho publicitario. El gran público occidental tiene una vaga idea de quien era Carlomagno, para el no occidental este personaje es prácticamente desconocido. El aniversario del sitio de Zaragoza coincide con la celebración de la Expo, las autoridades y algunos ciudadanos ya han tomado medidas en este sentido, organizando recreaciones históricas de la batalla y otros eventos, una decisión que creemos acertada. En cambio la opción de utilizar a Don Quijote para promocionar a la ciudad y el evento permanece absolutamente inexplorado.
Francamente creo que es una vía que hasta ahora pasado desadvertida y que ofrece unas posibilidades grandísimas, pocas cosas hay más conocidas de España aparte del Quijote y no en vano Zaragoza es seguramente la localidad más nombrada de la segunda parte de esta obra y una buena parte de las aventuras del Caballero de la Triste Figura y su escudero se desarrollan en suelo aragonés. Es sin duda reseñable que el escudero de Sancho Panza logró el titulo de gobernador de ínsula en el Reino de Aragón y no en ningún otro- esto me da pie a la confección de otro slogan que aunque comercialmente seguramente no sea tan recomendable su explotación comercial, me parece muy gracioso y aún encima tiene rima: Aragón, donde Sancho Panza llego a ser gobernador.
Volviendo a ponernos serios, nos vemos en la obligación de señalar que aprovechar el tirón Cervantino de la capital maña es una gesta que podría realizarse sin ocasionar ningún desaguisado presupuestario de importancia. No es necesario realizar nuevas campañas simplemente puede servir como cuña final para las ya existentes aunque la verdad un anuncio de Don Quijote hablando con Sancho de las maravillas que encontrarán cuando lleguen a Zaragoza podría ser un excelente hilo para la realización de un comercial sobre la ciudad o el evento. Por otro lado se podría seguir el ejemplo de la magistral lección de marketing visual que nos dio Osborne con sus toros. Se podrían colocar figuras metálicas del Quijote y su escudero en las principales vías de acceso de la ciudad una opción muy barata que serviría de acompañamiento a otras acciones y que serviría para despertar el interés de los viajeros.
He colgado estas reflexiones en Internet para compartirlas con quien quiera, así que si lee esto algún responsable de comunicación de la Expo, puede utilizar estas ideas como le venga en gana, yo exigiré contraprestación alguna. Todo sea por el buen nombre de Zaragoza y España
[1] No sabemos si este es un hecho o si bien era forma parte del imaginario de Don Quijote.
