Solbes: el falso profeta de la abundancia
El fin de la era de las profetas
Según las principales tradiciones monoteistas, los profetas eran hombres a través de los cuales Dios hablaba al pueblo para transmitirles sus enseñanzas. Se considera que el primero de los profetas fue Isaías y el ultimo Juan el Bautista, existe un nexo común entre todo ellos, casi siempre su mensaje principal consistía en advertir al pueblo que se estaba alejando de los mandatos de Dios, así como de los castigos que les serían inflingidos si seguían por ese camino. Generalmente esta no era tarea nada fácil. Por poner un ejemplo, Jeremías para desarrollar su labor profética tuvo que enfrenterse con los reyes de Judea, denunció la corrupción social para intentar salvar a su pueblo y pidió la liberación de los esclavos y todo para que finalmente su nombre se convirtiera en sinónimo de quejica lastimoso.
Juan el Bautista no corrió mejor suerte. Tras una vida de predicación y ascetismo en el desierto, su cabeza acabó siendo servida en bandeja de plata al rey Herodes. Como podemos observar en estos dos ejemplos, la profesión de profeta suele ser acarrear problemillas, máxime cuando a uno le toca enfrentarse con el poder de turno, cuestión que casi siempre todo el mundo rehuye (de ahí tal vez la necesidad de profetas). Por suerte, según la tradición cristiana, la era de los profetas quedó abrogada con la llegada de Jesús. Y decimos bien “la era” ya que los profetas en realidad nunca han sido abolidos, al menos los malos profetas. La personas siempre necesitaremos de palabras de alivio en los momentos de dificultad o de incertidumbre. Nos sentimos especialmente reconfortados cuando esas palabras proceden de alguien que “creemos” está dotado de una capacidad de discernimiento superior a la nuestra. Esta es una “necesidad humana” que a lo largo de la historia ha sido cubierto por los más diversos gremios: economistas, sacerdotes, políticos, asesores financieros y en general todo tipo de asesores. A diferencia de los antiguos profetas, a los que se les suponía que decían lo que nos convenía, toda esta caterva de clarividentes se caracteriza más por decir lo que queremos escuchar y especialmente de todo esto, lo que a ellos más les conviene. Sin duda este es el grupo de referencia de nuestro querido amigo Solbes.
“Por sus frutos los conocereís…..”
Así de gravemente nos advierte la biblia sobre como indentificar a los falsos profetas: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vostros con vestiduras de ovejas, más por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocereís ¿Por ventura se recogen racimos de los espinos o higos de los abrojos? Todo árbol bueno da buenos frutos y todo árbol malo de malos frutos”. Los frutos de cada profeta son sus profecías, así como los frutos del manzano son sus manzanas.
¿Qué podemos decir de las manzanas de las cesta de Pedro Solbes? Pues que están todas podridas y algunas envenenadas. ¿Como si no puede explicarse que pasa de pronosticar un crecimiento del 3,5% a apenas un 1%? Acaso sus servicios estadísticos están compuestos de necios que no supieron ver lo que otros muchos señalaron con mucha menos información disponible. ¿De donde los ha sacado?Esas predicciones parecen más bien hechas por analistas de la T.I.A. de Mortadelo y Filemón que por reputados economistas. Al final la clave de todo la dió el propio Solbes, que al ser preguntado por las diferencias entre las predicciones de su ministerio (en el sentido estrictamente terrenal) y las del FMI ,que situaban la tasa de paro para España en un 15% para el 2009, vino a contestar que en los modelos macroeconómicos que manejan este tipo de instituciones “cada uno mete lo quiere y saca lo que le da la gana”. Al menos esto nos ha demostrado que a Solbes todavía le queda un atisbo de honestidad.
El libro de “Solbes”
Si de Solbes dependiera, la mayoría de las profecías de su libro serían borradas. Afortunadamente el “archipánpano” de la economía española todavía no tiene control sobre las heméretocas. Solo por citar algunos ejemplos, el 29 de agosto, Libertad Digital publicaba unas declaraciones de Solbes en las que aseguraba que no había crisis y ,agárrense los machos, que la de los noventa fue mucho más fuerte. ¿Como puede se puede negar una crisis para acto seguido decir que la anterior fue más potente? Es una ejercicio de acrobacia verbal que en países democráticos como supuestamente es el nuestro no tendríamos porque tolerar. Como bien sabrán nuestros avezados lectores, recientemente el mismo sujeto no solo reconoció la actual “debacle” sino que además dijo que era la mayor que “había conocido desde que tenía uso de razón”. La pregunta que cabe formularse es desde cuando Solbes ha tenido uso de razón, si es que alguna vez lo ha tenido, no se si se refiere a ayer o anteayer o al mes pasado.
Hace poco meses dijo que según sus datos no contemplaba un escenario en el que España entrará en recesión en los próximos meses. Ahora solo tiene que abrir la ventana de su despacho o bajar a dar un paseo a la calle para contemplarlo. Una de las ultimas declaraciones que “excreto” fue la de que no había riesgos para los ahorros de los españoles. Visto lo visto a uno le entran ganas de sacar todo el dinero del banco y meterlo bajo una baldosa. Aunque esa es un estupidez que no se ha de cometer jamás, por mucho que la incompetencia e ineptitud del Vicepresidente Económico del Gobierno nos anime a hacerlo.

Está claro que este es un personaje que pasará a la historia como uno de los peores gestores (sino el peor) que ha pasado por el gobierno de España, pero como bien dices no debe cundir el pánico
Comment por juant :: Octubre 10, 2008 @ 12:55 amTods trabajamos en una empresa, o somos empresarios, y el retirar el dinero de los bancos hunduría a éstas, y con las empresas nos hundiríamos todos
Tocan años duros
Hace unos meses, respondía Solbes a la siguiente pregunta:¿Cuantas veces piensa usted en dimitir al día?
Comment por blas :: Octubre 26, 2008 @ 10:11 amY entre risas, contestó que dos por lo menos (que será lo único cierto que ha dicho en toda su carrera política)
Pues vayase ya, que nadie se lo impide, tenga un poco de respeto hacia el país que le ha dado de comer durante toda su vida y que usted ha destrozado cada vez que ha estado en el poder, que por desgracia han sido muchos años, que ya tiene la vida asegurada, deje de decir memeces y vayase a jugar y disfrutar de sus nietos, deje de destruir empleo, familias, negocios… vayase con un poco de dignidad, aunque dudo que sepa lo que es eso