La naturaleza de aquellos fenómenos a los que denominamos crisis económicas (I)
Si hay alguna palabra temida hoy en día, esta sin duda es la de crisis. Al igual que el oráculo de Delfos infundió temor en los gobernantes, esa máldita palabra en boca de análistas de prestigio es capaz de provocar terremotos más destructivos que los originados por causas meramente geológicas.
Y la verdad es que nunca ninguna sociedad se encontró más resguardada del azote de una crisis económica que la nuestra, con su sistema económico que conecta a centros productivos y de consumo de todo el mundo, permitiendo que haya practicamente de todo en casí todos los sitios, en cualquier momento. Incluso si tomamos como referencia el Crack del 29, pobrablemente la crisis financiera más importante de la ultimos siglo (en terminos de destrucción de la riqueza, la I y la II guerra mundial si que podrían ser consideradas como auténticas crisis económicas) la destrucción de la riqueza que se produjo habría sido perfectamente evitable, tal como nos revela Paul Jonhson, si la intervención del gobierno y de la Reserva Federal no hubiera sido tan descabellada. Probablemente si la Fed no se hubiera dedicado a inflar el mercado inyectando crédito barato el batacazo no hubiera sido mucho mayor que el de la crisis del 20 que se solventó en un año.
En las crisis financieras, crediticias y monetarias la riqueza no se destruye simplemente se transfiere su propiedad, eso si como efecto colateral surge una subutilización de los recursos. Por eso las crisis son justo lo contrario a las “vacas gordas” ya que durante esos años no solo se crea riqueza sino que se dispersa la propiedad y el disfrute de la misma. En mercado inflado por la política monetaria de un gobierno o simplemente recalentado por una ansias desmesuradas de plusvalías por parte de los agentes, facilmente las previsiones suelen ser demasiado abultadas. En una situación en la que se está inyectando liquidez al mercado vía inflación generlamente muchos proyectos descabellados suelen encontrar financiación de una manera mucho más fácil que si la situación fuese la normal. Es lógico por tanto que cuando la burbuja de las expectativas choca con la dura roca de la realidad nos encontremos ante un problema de sobreproducción que en terminos económicos es un sinónimo de subutilización. Incluso ante este triste panorama no podemos hallar ningún indicio de destrucción de la riqueza, en todo caso podemos encontrar un ejemplo de una utilización poco eficaz de la misa o simplemente una mala planificación que puede ser parcialmente subsanada mediante la venta de la producción excedente en mercados internacionales, eso sí a un precio menor del que se pretendía obtener de ellos en el momento de su fabricación.
Pero por mucho que teorizemos en este blog acerca de la supuesta procedencia de las crisis económicas ,estas seguiran azotando al indefenso ciudadano mientras no las comprenda. Para paliar en parte esta indefensión, espero que sirvan de ayuda las siguientes lineas describiendo la naturaleza de las distintas clases de crisis económicas que he podido recopilar. Como siempre está abierto a sugerencias.
El siguiente post irá dedicado a las crisis económicas reales, esto es decir aquellas en las que se destruye la riqueza en terminos literales. Las crisis de caracter financiero, monetario, especulativas, etc. .serán tratadas en un tercer post.

Que taql intercambiador,
Comment por pedro :: Octubre 9, 2007 @ 9:44 amEstoy ansioso por leer la segunda y tercera parte
Como bien comentas, detrás de un afecrtado por una crisis, siempre se esconden bonitas oportunidades para otros.
Con respecto a la crisis crediticia actual, pienso que como casi todo se ha debido a una mala gestión de los que nos gobiernan.
Cogen un crediuto de alto riesgo, lo maquillan y lo colocan alrededor del mundo como un producto de riesgo medio… como siempre pagan justos por pecadores
s2
Fantástico blog. Me parecen artículos cojonudos, sobre todo el de marketing de barrio. Resume toda una puta carrera en Marketing, que al fin y al cabo es SENTIDO COMÚN APLICADO A LA EMPRESA….
Espero nuevos artículos, un abrazo.
Comment por Largo :: Octubre 22, 2007 @ 12:35 pmAmi también me ha gustado ese artículo aunque veo que estás desaparecido en combate, espero leer algo tuyo pronto de ese palo.
Comment por isabel :: Febrero 16, 2008 @ 2:59 pmMe ha venido a la cabeza que el otro día la portera de mi bloque precisamente estaba quitando todas las pegatinas que los cerajeros colocan en todos los edificios, negocios, farolas, alcantarillas, farlas, cajeros… y lo más bueno es que a lo9s tres días volvían a estar, acojonante
saludos
Muy bueno, intercambiador.
Comment por angel :: Abril 28, 2008 @ 3:41 pmApuntas a la raiz del asunto: la intervención económica como causa de los ciclos económicos, y de las crisis. Tengo un artículo sobre la Gran Depresión, a ver qué te parece: http://www.juandemariana.org/comentario/1956/gran/depresion/lecciones/historia/
La verdad es que me han encantado el artículo, me parece una buena sinopsis que demuestra como los problemas que azotaron a la economía americana fueron los mismos que denunciaba Adam Smith en siglo XVIII.
Sobre la cuestión del efecto beneficioso que tuvo la guerra para la economía americana no puedo pronunciarme, dado que no he tenido tiempo de revisar los artículos. Pero te diré que me parece a priori una hipótesis muy plausible, lo que es innegable es que la gran cantidad de avances científicos que se produjeron a raiz de esta en campos tan variados como la medícina, logística, comunicaciones, electrónica, aeronautica y un largo etcetera han permitido al ser implementados en la economía civil una notable mejoría de las condiciones de vida de una gran parte de la humanidad.
El boom del ladrillo sin duda una buena parte ha tenido la incultura económica y el simplismo financiero que tan incrustado en una buena parte de la población. Cuando los españoles nos vimos con los bolsillos llenos decidimos no complicarnos mucho la cabeza, el turismo residencial de ciudadanos procedentes en su mayor parte de paises de la Comunidad Europea hace lógico que el peso del sector del ladrillo sea mayor que en otros paises pero de ahí a pensar que los bienes inmuebles pudieran llegar a converitrse en una inversión siempre al alza y con tasas que multiplicaban varias veces los intereses pagados por la banca comercial va un trecho.
Al final la cuestión de todo esto se resume en: ¿Quien paga el pato?. La respuesta es obvía, basicamente los contribuyentes y en especial los que estén más relacionados con el sector de ladrillo. Por lo tanto tla vez habría que reformular la pregunta: ¿Quien no va pagar el pato? Los banqueros, ya que el BCE y la FED inyectará todo el dinero que haga falta (solo tienen que cargar la tinta y enchufar la impresora) para limpiarles su sucio culo ya que la inflación erosiona el poder adquisitivo muy poco a poco, la gente no se da cuenta y el “fármaco” calma temporalmente los sintomas de la enfermedad.
Los grandes empresarios del sector inmobiliario irán a llorar al gobierno y este les soltará unas migajas para colgarse un par de medallas. Total, como el dinero público no es de nadie. Y a nosotros nos tocará empobrecernos a causa de de los primeros y subvencionar a los segundos.
El dinero se comporta exactamente igual que el resto de mercancias, cuanta mayor abundancia hay de él más decrece su valor de intercambio ya que son menos los cosas que podemos obtener con la misma cantidad. Todas esas inyecciones de liquidez, nos empobrecen, dado que los sueldos
Comment por elintercambiador :: Abril 28, 2008 @ 9:04 pm